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Compran dos embarcaciones para prevenir el VIH en Amazonas, pero nadie explica dónde están las anteriores

Amazonas – Perú.- En la Amazonía peruana, donde los ríos son carreteras y las comunidades indígenas viven a horas —o días— de un centro de salud, una embarcación puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. Sin embargo, la historia reciente del uso de chalupas destinadas a la atención del VIH en Condorcanqui (Amazonas) plantea una pregunta incómoda: ¿qué pasó con las embarcaciones compradas con fondos internacionales y quién garantiza que las nuevas no corran la misma suerte?

El caso de Rocío, una adolescente awajún de 16 años, refleja con crudeza esta realidad. Rocío ya era madre de un niño de tres años, es decir desde los 13 años dejó la infancia y los juegos para responsabilizarse de un pequeño. Ella vivía con VIH en la comunidad de Janampa Baja, en Condorcanqui. En octubre del año pasado, un equipo de la organización Sí, da Vida, junto con personal de la Red de Salud de Nieva, fue a su encuentro y la ubicó con fiebre y lesiones en el cuello y el rostro producto de una tuberculosis ganglionar avanzada y un cuadro severo de VIH avanzado, antes llamado Sida.

Trasladarla en chalupa hasta el centro de salud costó 120 soles en una distancia de aproximadamente 40 minutos de viaje por el río Nieva. No había transporte disponible del sistema público, ni orden de referencia para llevarla a un establecimiento especializado. El Seguro Integral de Salud (SIS) tampoco cubre este tipo de traslados. Rocío no tenía los medios para visitar el Centro de Salud, que por suerte, por aquella época contaba con un médico infectólogo. Tras meses de espera de una referencia para un centro especializado contra el cáncer en Trujillo o Chiclayo, murió en su comunidad, rodeada de indiferencia y dolor a inicios de noviembre.

Mientras tanto, dos de las chalupas adquiridas con financiamiento del Fondo Mundial no estaban disponibles para ayudarla.

Rocío, tenía apenas 16 años cuando murió en fase avanzada del VIH. Dejó en la orfandad a un menor de 3 años que ahora cuidan sus abuelos.

Chalupas compradas, pero con paradero desconocido
Entre 2016 y 2018, el proyecto del Fondo Mundial para la lucha contra el Sida, Tuberculosis y Malaria, financió las Brigadas Móviles Amazónicas (BMA), ejecutado por organizaciones receptoras como Pathfinder, quién en uno de sus informes reportó la compra de seis embarcaciones para movilizar brigadas de salud por los ríos de la Amazonía.

Estas brigadas tenían un objetivo claro: llevar pruebas rápidas de VIH, consejería, diagnóstico y atención médica a comunidades indígenas donde el acceso por vía terrestre es prácticamente imposible.

El propio proyecto señalaba que las embarcaciones serían esenciales para el trabajo fluvial de equipos integrados por médicos, enfermeras, obstetras, técnicos sanitarios indígenas y motoristas. Sin embargo, con el paso de los años, el destino de estas chalupas se volvió incierto.

Informe de Pathfinder que sostiene la compra de 6 chalupas para zonas de intervención del proyecto.

El propio David Chávarri, excoordinador del proyecto durante la gestión de CARE Perú, señaló que una de las embarcaciones pasó posteriormente a otra institución ejecutora, pero desconoce qué ocurrió con las otras cinco.
De acuerdo con información obtenida por Conexión Vida, desde la Red de Salud de Nieva se dio a conocer que “una embarcación se hundió y otra se encuentra inoperativa”. De las 4 restantes, la fuente sostuvo que desconoce su estado o ubicación actual. Esto significa que ninguna de ellas estaría operativa actualmente para las brigadas en Condorcanqui u en otras zonas.

En consultas del medio a la Coordinadora Nacional Multisectorial en Salud – CONAMUSA, se informó que una vez culminado el proyecto, las embarcaciones, fueron cedidas a las autoridades locales para que sean utilizadas en temas de salud.

Chalupa adquirida por el Fondo Mundial para el proyecto país 2016-2019

Una preocupación que ya había sido advertida
El problema no es nuevo. En un acta del Comité de Monitoreo y Evaluación de CONAMUSA de agosto de 2018 se dejó constancia de que una de las chalupas había sido prestada por la red de salud a una comunidad, generando preocupación sobre su recuperación y el uso adecuado de estos bienes financiados con recursos internacionales.

El comité recomendó mantener vigilancia sobre la situación para garantizar la sostenibilidad de las acciones, incluso ver la transferencia de la embarcación al sector salud.

Captura de acta de reunión del Comité de Monitoreo de la CONAMUSA

En diversas partes de Condorcanqui, nadie ha visto las embarcaciones adquiridas con el dinero del Fondo Mundial y cedidas al Estado por medio de donación. “Cuando tuvimos una emergencia con una gestante, solicitamos la movilidad del sector Salud, pero nos dijeron que la Red de Salud no tenía chalupas disponibles. Luego nos informaron que las embarcaciones habían sido entregadas al puesto de salud de Galilea, lo que ha dejado sin chalupa a Condorcanqui”, señaló Rosemary Pioc Tenazoa, presidenta del Consejo de Mujeres Awajún Wampis Umukai Yawi (COMUAWUY).

Agregó que tuvo conocimiento “que habían llegado más de diez chalupas», pero que aparentemente no estaban equipadas para el contexto de las comunidades y no son buenas para el tipo de rio en la zona, precisando que propone que se «debe investigar qué ha pasado con todas esas chalupas y con el presupuesto destinado para estas embarcaciones con motores”, agregó Rosemary Pioc Tenazoa.

El anuncio del MINSA en el Congreso

En medio del aumento de casos de VIH en la Amazonía, el pasado 14 de enero, durante una sesión de la Comisión de Salud del Congreso, el director de prevención de ITS y VIH del Ministerio de Salud (MINSA), Carlos Benites Villafane, anunció que con dinero de su sector, se adquiriría nuevas chalupas para la zona de Condorcanqui como parte de una inversión directa del nivel central.

“Vamos a adquirir dos chalupas también para la zona (de Condorcanqui) para que se movilicen mejor las brigadas y todo eso es una inversión directamente en el nivel central”, dijo Benites. Por su parte el Viceministro Leonardo Rojas, detalló que la adquisición de las embarcaciones estaría para el mes de junio.

Sin embargo, la información disponible muestra una realidad distinta. Según documentos revisados por Conexión Vida, no es el Ministerio de Salud quien financia directamente estas nuevas embarcaciones, sino que la compra forma parte de procesos vinculados a la ejecución de fondos de cooperación internacional, con el proyecto del Fondo Mundial.

El 9 de febrero, el actual receptor principal de los fondos, Socios en Salud, generó la convocatoria para la compra de dos nuevas embarcaciones fluviales para Condorcanqui.

Posteriormente, el 24 de febrero, la licitación pública N.º 001-2026-SES/PAI fue adjudicada con 100 puntos a la empresa Servicios Generales y Representaciones Don Juanito S.A.C., dedicada a la fabricación de embarcaciones en zonas amazónicas. Socios no ha compartido en su sistema de convocatorias y respuestas el costo de la compra.

Documento de licitación Socios en Salud

Ante las dudas sobre el destino de las embarcaciones anteriores y el financiamiento de las nuevas, nuestro medio solicitó formalmente aclaraciones al director de VIH y consultas sobre las embarcaciones, pero no respondió, ha pesar que se nos pidió enviar por correo las preguntas, pues se encontraba de viaje.

El silencio institucional genera preocupación, especialmente cuando se trata de recursos destinados a poblaciones indígenas altamente vulnerables frente al VIH.

Tasa de incidencia de VIH en comunidades Amazónicas.

El riesgo de repetir la historia
Las brigadas móviles amazónicas son una herramienta fundamental para el control del VIH en territorios como Condorcanqui, donde el acceso a los servicios de salud es extremadamente limitado.
Pero las embarcaciones no pueden convertirse en símbolos de proyectos que desaparecen cuando termina la financiación.

La pregunta no es solo dónde están las chalupas anteriores. La pregunta es qué mecanismos de transparencia y seguimiento existen para evitar que los recursos destinados a la Amazonía terminen nuevamente perdidos, inutilizados o sin control.
Porque mientras las instituciones guardan silencio, en las comunidades amazónicas las personas siguen muriendo esperando llegar a tiempo a un centro de salud.

Actualización 13/03/2026

Director de prevención de VIH responde

Carlos Benites Villafane, Director de Prevención de ITS/VIH, y Hepatitis del Ministerio de Salud (MINSA), respondió por escrito a las consultas que le hicimos hace una semana y modificó la versión inicial que brindó en el Congreso respecto a la compra de nuevas embarcaciones fluviales para acciones de prevención y control del VIH en la provincia de Condorcanqui, región Amazonas.

El funcionario indicó que las dos embarcaciones no serán financiadas con recursos públicos, sino con fondos provenientes del Fondo Mundial, en el marco de la subvención correspondiente al periodo 2026-2028 y gestionadas a través de la CONAMUSA y que esta información ha sido remitida al Congreso de la República. Esta versión se contrasta con la dada el pasado 14 de enero, en la que señaló de manera explícita que la adquisición de las chalupas se realizaría como una «inversión gestionada directamente desde el nivel central» (Ver video) .

También informa que el costo estimado de las dos embarcaciones adquiridas en el marco de la subvención que ejecuta la ONG Socios en Salud, asciende a 247 mil soles, monto contemplado en el plan operativo del proyecto.

No obstante, la respuesta oficial no esclarece la situación operativa de las seis embarcaciones adquiridas durante la subvención 2016-2019. «Es pertinente mencionar que estos bienes fueron entregados – en calidad de donación por el receptor principal de ese entonces (Pathfinder International) – a distintas Unidades Ejecutoras: 03 a la Red de Salud Datem del Marañón, 01 a la Red de Salud de Condorcanqui, 01 a la Red de Salud de Bagua y 01 a la DIRESA Ucayali al culminar el periodo de la subvención, previa autorización de la CONAMUSA y del Fondo Mundial», responde Benites.

Finaliza, indicando que espera que las embarcaciones fluviales faciliten el traslado oportuno de las brigadas móviles amazónicas hacia las comunidades indígenas de la zona para realizar actividades de prevención y control del VIH en el territorio, sin mencionar si realmente cumplen con esa labor o no.

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