La provincia de Condorcanqui, en la región Amazonas, recibió dos nuevas embarcaciones fluviales destinadas a fortalecer las intervenciones de las Brigadas Móviles Amazónicas, una estrategia clave para acercar los servicios de salud a las comunidades más alejadas de la Amazonía peruana.
La ceremonia oficial, realizada el 15 de mayo, reunió a representantes del Ministerio de Salud, DIRESA Amazonas, Socios en Salud, organizaciones indígenas, la Red Integrada de Salud Condorcanqui, la Municipalidad Provincial de Condorcanqui y la Gerencia Sub Regional, quienes destacaron la importancia de mejorar el acceso sanitario en territorios donde los ríos son las principales vías de comunicación.
Durante el acto protocolar, el director ejecutivo de la RIS Condorcanqui, Blgo. Roberto Rivera, resaltó el trabajo articulado entre instituciones públicas, cooperación internacional y pueblos indígenas para garantizar una atención integral y oportuna a las poblaciones awajún y wampis de los distritos de Nieva, El Cenepa y Río Santiago.
Las nuevas embarcaciones fueron adquiridas en el marco de la subvención “Reducir la carga del VIH y TB en Perú garantizando el acceso a servicios de salud integrales de calidad y oportunos”, impulsada por la Dirección Ejecutiva de Prevención y Control de VIH/SIDA, ITS y Hepatitis del Ministerio de Salud, junto a Socios en Salud, administrador de la subvención del Fondo Mundial 2026-2028.
Actualmente, las Brigadas Móviles Amazónicas realizan intervenciones itinerantes en diversas comunidades nativas de Condorcanqui, brindando atención integral con énfasis en la prevención, diagnóstico y control del VIH y otras enfermedades prioritarias. Estas acciones se desarrollan gracias al trabajo conjunto entre profesionales de salud y técnicos indígenas que conocen el territorio y las lenguas originarias.
Cada embarcación representa una inversión aproximada de 115 mil soles, sumando un total de 230 mil soles destinados a fortalecer la atención sanitaria en zonas de difícil acceso.
Sin embargo, en medio del anuncio y la expectativa generada por estas nuevas adquisiciones, también resurgen cuestionamientos sobre el destino de embarcaciones previamente adquiridas durante anteriores proyectos financiados por el Fondo Mundial en la Amazonía. Diversos actores locales y organizaciones vinculadas a la respuesta al VIH señalan que hasta hoy no existe información pública clara sobre qué ocurrió con esas unidades, si continúan operativas, bajo qué institución quedaron asignadas o si fueron incorporadas formalmente al sistema de bienes nacionales.
La ausencia de transparencia sobre el estado y ubicación de esos bienes genera preocupación, especialmente considerando que fueron adquiridos con recursos de cooperación internacional destinados a fortalecer la salud pública en poblaciones históricamente excluidas. Para líderes indígenas y sectores de la sociedad civil, no basta con anunciar nuevas inversiones: también es necesario rendir cuentas sobre las anteriores, garantizar mantenimiento, sostenibilidad y asegurar que los recursos realmente permanezcan al servicio de las comunidades amazónicas.
En una provincia donde muchas comunidades solo pueden ser alcanzadas tras horas o incluso días de navegación, las embarcaciones representan mucho más que vehículos fluviales: son herramientas esenciales para salvar vidas, garantizar diagnósticos oportunos y reducir las brechas históricas de acceso a la salud en la Amazonía peruana.







