El Ministerio de Salud plantea reducir de cuatro meses a cerca de dos meses el tiempo promedio para acceder a una cita médica. La digitalización del sistema, el seguimiento de citas y las mejoras en la distribución de medicamentos forman parte de las medidas anunciadas para los primeros 100 días de gestión. Para las personas que viven con VIH, mejorar el acceso oportuno a consultas, exámenes y medicamentos resulta especialmente importante para garantizar la continuidad de su atención.
Lima, Perú.- Conseguir una cita médica en un establecimiento público puede tomar actualmente entre cuatro y cuatro meses y medio. El Ministerio de Salud (Minsa) anunció que busca reducir este tiempo entre 30% y 50%, como parte de una serie de cambios que espera implementar durante los próximos 100 días.
El ministro de Salud, Luis Dyer, señaló que el objetivo es llevar la espera a aproximadamente dos o dos meses y medio. Para lograrlo, el sector plantea modernizar sus sistemas digitales, mejorar el seguimiento de las citas y optimizar procesos relacionados con medicamentos y funcionamiento de los establecimientos de salud.
Aunque las medidas están dirigidas al sistema de salud en general, su implementación también deberá ser observada desde las necesidades de las personas que viven con VIH, quienes requieren una atención continua y oportuna que incluye controles médicos, pruebas de laboratorio y acceso permanente al tratamiento antirretroviral.
Citas médicas con seguimiento y recordatorios
Uno de los principales cambios anunciados es la implementación de un nuevo sistema para gestionar las citas médicas.
De acuerdo con Dyer, aproximadamente el 30% de las personas que consiguen una cita finalmente no acuden. Actualmente, el sistema no dispone de mecanismos suficientes para recordar o confirmar previamente la asistencia.
El Minsa plantea incorporar herramientas que permitan contactar a las personas usuarias, incluso mediante WhatsApp, para confirmar sus citas y liberar oportunamente aquellos espacios que no serán utilizados.
La medida podría ayudar a aprovechar mejor la disponibilidad de los establecimientos y reducir las listas de espera. Sin embargo, su efectividad dependerá de cómo se implemente y de que contemple las distintas realidades de quienes utilizan los servicios públicos de salud en Lima y las regiones.
Para las personas con VIH, un sistema más eficiente también debería facilitar la continuidad de sus controles y evitar barreras administrativas que puedan afectar su atención.
Digitalizar un sistema con décadas de antigüedad
Según el ministro, parte de las dificultades actuales se debe a que el Minsa todavía trabaja con sistemas tecnológicos que tienen alrededor de 30 años y carece de una plataforma integral que permita supervisar sus operaciones.
La transformación digital anunciada buscaría conectar y monitorear diferentes procesos del sistema de salud.
Dyer aseguró que el nuevo sistema de citas debería encontrarse implementado dentro de los próximos 100 días.
El anuncio, sin embargo, plantea un reto adicional: que la digitalización no se convierta en una nueva barrera para personas con dificultades de acceso a internet, equipos tecnológicos o conocimientos digitales. La modernización de los servicios debe mantener alternativas accesibles de atención y orientación.
Medicamentos: retrasos de hasta 45 días
Otro de los problemas identificados por el Minsa se encuentra en la distribución de medicamentos.
Según Dyer, un pedido puede tardar actualmente entre 30 y 45 días en llegar a una región o establecimiento de salud. En algunos casos, los productos llegan de manera incorrecta o simplemente no llegan.
El ministro atribuyó esta situación a problemas de planificación, logística, sobrestock y dificultades para calcular las necesidades reales de los establecimientos.
El Minsa administra medicamentos valorizados en aproximadamente S/1,850 millones. De este monto, alrededor de S/485 millones permanecerían almacenados sin llegar oportunamente a las personas que los necesitan.
La situación resulta especialmente relevante para las personas que viven con VIH. La continuidad del tratamiento antirretroviral no debería depender de fallas administrativas o logísticas. Garantizar su disponibilidad y entrega oportuna forma parte del derecho a una atención integral y continua.
En los últimos años, organizaciones de personas con VIH y colectivos de la sociedad civil han advertido en distintas oportunidades problemas relacionados con el abastecimiento y entrega de antirretrovirales en establecimientos del Minsa y EsSalud.
Por ello, las mejoras anunciadas deberán reflejarse no solamente en indicadores administrativos, sino también en la experiencia cotidiana de quienes acuden a los servicios.
Una “torre de control” para vigilar los hospitales
El Minsa también proyecta implementar una denominada “torre de control”, desde donde se supervisaría el funcionamiento de equipos médicos de hospitales del país.
La plataforma permitiría conocer en tiempo real si resonadores magnéticos, tomógrafos, equipos de rayos X y otros dispositivos se encuentran funcionando. Si alguno deja de operar, el sistema generaría una alerta para que el área correspondiente pueda intervenir.
Según el ministro, este centro podría contar con entre 30 y 50 pantallas y funcionar durante las 24 horas.
Durante las inspecciones realizadas por su gestión, Dyer señaló haber encontrado equipos que permanecían sin funcionar pese a representar un alto costo para el Estado.
Uno de los casos mencionados corresponde a un resonador magnético instalado en un establecimiento de Huachipa, cuyo alquiler tendría un costo de S/350,000 mensuales. El Minsa anunció que revisará las condiciones de este contrato.
Fortalecer las postas y centros de salud
Otra de las prioridades anunciadas será fortalecer el primer nivel de atención.
En lugar de iniciar nuevos proyectos de grandes hospitales, la actual gestión plantea intervenir entre 3,000 y 4,000 postas y establecimientos de salud a nivel nacional. Los hospitales cuya construcción ya comenzó continuarán su ejecución.
La estrategia buscará identificar las necesidades de cada provincia y utilizar herramientas de georreferenciación para determinar dónde hacen falta nuevos servicios.
Fortalecer el primer nivel de atención puede resultar particularmente importante para la respuesta al VIH si viene acompañado de servicios accesibles, personal capacitado, confidencialidad y atención libre de discriminación.
Para muchas personas LGBTIQ+, personas trans y personas que viven con VIH, acceder al sistema de salud no depende únicamente de conseguir una cita. También implica encontrar servicios donde su identidad, privacidad y decisiones sean respetadas.
Los anuncios deberán convertirse en resultados
Reducir los tiempos de espera, mejorar la distribución de medicamentos y modernizar los sistemas del Minsa pueden representar avances importantes. Sin embargo, los anuncios tendrán que traducirse en cambios concretos dentro de los establecimientos de salud.
Para las personas que viven con VIH, esto significa poder acceder oportunamente a sus controles, recibir sus medicamentos sin interrupciones, realizarse los exámenes necesarios y encontrar una atención respetuosa y libre de estigma y discriminación.
El desafío de los próximos 100 días será comprobar cuánto de lo anunciado consigue implementarse y si las mejoras llegan realmente a quienes utilizan diariamente el sistema público de salud.



