Sarampión en Perú: Minsa amplía por 90 días la emergencia sanitaria ante riesgo de propagación

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Campaña de vacunación

La emergencia sanitaria por sarampión continuará desde el 15 de agosto. La medida incluye a Lima Metropolitana, Callao y otras regiones, y mantiene las acciones de vacunación, vigilancia y control de la enfermedad.

El Ministerio de Salud (Minsa) prorrogó por 90 días la emergencia sanitaria por el brote de sarampión en el país. La medida rige desde el 15 de agosto de 2026 y responde a la persistencia de casos y al riesgo de propagación de la enfermedad.

La decisión, establecida mediante el Decreto Supremo N.° 013-2026-SA, comprende a Puno, donde existe transmisión local confirmada, además de Lima Metropolitana, Callao, Arequipa, Cusco, Huancavelica, Moquegua, Amazonas, Loreto, Tacna, Tumbes, Ucayali, Madre de Dios y Apurímac.

Sarampión: casos en 40 provincias del Perú

Hasta la semana epidemiológica 30 de 2026 se habían identificado casos de sarampión en 40 provincias y 118 distritos, según información del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú).

Puno concentra el 32.5 % de los casos y mantiene transmisión activa. Del total de distritos afectados, 45 registran transmisión sostenida durante más de cuatro semanas y otros 10, principalmente en Puno, mantienen focos activos por más de 12 semanas.

Además, el 83.9 % de los distritos afectados se concentra en Puno, Arequipa, Cusco y Lima Metropolitana.

¿Qué implica la ampliación de la emergencia sanitaria?

Durante los próximos 90 días continuarán las acciones de vigilancia epidemiológica, vacunación, prevención, control y atención de casos contempladas en el plan de respuesta frente al brote.

La prórroga también permite mantener la adquisición y contratación de los bienes y servicios necesarios para atender la emergencia sanitaria.

La vacunación sigue siendo la principal forma de prevención

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa y la vacunación continúa siendo la principal herramienta para prevenir su transmisión.

El Minsa recomienda verificar que niñas y niños tengan completo su esquema de vacunación y acudir a los establecimientos de salud cuando existan dosis pendientes.

Ante síntomas compatibles con sarampión, como fiebre y erupciones en la piel, se recomienda acudir a un servicio de salud para recibir evaluación.

¿Por qué la vacunación también importa para las personas con VIH?

Mantener altas coberturas de vacunación disminuye la circulación del virus y contribuye a generar inmunidad colectiva, también conocida como “inmunidad de rebaño”.

Esta protección es especialmente importante para quienes pueden tener un mayor riesgo frente a determinadas infecciones o no pueden recibir ciertas vacunas debido a su condición de salud.

En las personas con VIH, la indicación de algunas vacunas depende de su situación inmunológica. Las vacunas de virus vivos, como la utilizada contra el sarampión, requieren una evaluación de acuerdo con la condición clínica de cada persona y las indicaciones del personal de salud.

Por ello, que familiares, parejas y personas convivientes mantengan sus vacunas al día también contribuye a reducir el riesgo de llevar el virus al entorno cercano de una persona inmunocomprometida.

La vacunación no es únicamente una medida de protección individual. Al reducir la circulación del sarampión, también ayuda a proteger a personas inmunocomprometidas, lactantes y otras poblaciones que pueden presentar mayor riesgo frente a la enfermedad.