La Defensoría supervisa a EsSalud por entregas incompletas, retrasos y problemas de abastecimiento. En 2026, pacientes con VIH también enfrentaron dificultades para acceder oportunamente a antirretrovirales.
El acceso oportuno a los medicamentos continúa siendo un problema para pacientes de EsSalud. Durante 2026, la Defensoría del Pueblo ha recibido quejas y supervisado establecimientos de la institución ante reportes de entregas incompletas, retrasos en tratamientos y dificultades para acceder a medicamentos e insumos médicos.
La situacimyuyón no implica que todos los medicamentos estén desabastecidos ni que todos los establecimientos enfrenten el mismo escenario. Sin embargo, los reportes oficiales muestran que persisten dificultades en la programación, adquisición y distribución que pueden afectar la continuidad de la atención.
¿Qué está pasando con el abastecimiento?
En junio de 2026, la Defensoría se reunió con autoridades de EsSalud para conocer las medidas adoptadas frente a las denuncias de desabastecimiento registradas en distintas redes prestacionales y asistenciales. Un mes después inició una supervisión nacional para verificar si las compras descentralizadas estaban permitiendo recuperar el stock y garantizar la continuidad de la atención.
El problema también tiene una dimensión logística. Las dificultades para programar las necesidades, concretar adquisiciones y trasladar los productos hacia los establecimientos pueden generar diferencias entre el stock disponible y aquello que realmente necesita cada hospital o red asistencial.
A ello se suman procesos de adquisición que pueden tomar semanas o meses cuando se trata de medicamentos que requieren evaluaciones o procedimientos especiales.
Pacientes con VIH también han enfrentado problemas de abastecimiento
Para las personas que viven con VIH, la disponibilidad de medicamentos antirretrovirales tiene una importancia particular porque el tratamiento debe mantenerse de manera continua y de acuerdo con la indicación médica.
Un caso ocurrido en Loreto muestra cómo una dificultad logística puede trasladarse directamente a la atención. En febrero de 2026, EsSalud informó que tuvo que gestionar un préstamo de emergencia de antirretrovirales con el Minsa para evitar la interrupción del tratamiento de más de 300 pacientes atendidos en sus hospitales de la región. La institución también comunicó que realizó una compra directa para normalizar el stock. Entre los medicamentos involucrados estaban tenofovir, lamivudina y dolutegravir.
El caso no permite afirmar que exista un desabastecimiento nacional de antirretrovirales en EsSalud. Sí evidencia, sin embargo, que los problemas de abastecimiento pueden comprometer tratamientos que requieren continuidad y que las respuestas de emergencia pueden ser necesarias cuando la reposición regular no llega a tiempo.
En agosto, además, el Minsa y EsSalud informaron que estaban coordinando acciones para acelerar la adquisición, importación y nacionalización de medicamentos considerados críticos, entre ellos productos destinados a pacientes con VIH. En esa relación aparece la zidovudina, utilizada en determinados esquemas de tratamiento y situaciones específicas de prevención de la transmisión del VIH.
El problema también alcanza a otros tratamientos prioritarios
Los medicamentos oncológicos concentran buena parte de la preocupación debido a la necesidad de mantener la continuidad de terapias de alta complejidad.
La Defensoría verificó en agosto una situación crítica de inmunoglobulina humana en el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins: durante una supervisión encontró 50 unidades de la presentación de 5 gramos y 60 de la de 10 gramos, y exigió medidas para garantizar el abastecimiento oportuno.
Posteriormente, EsSalud informó sobre medidas para recuperar la disponibilidad de este medicamento, mientras que la Defensoría continuó supervisando su reposición y adquisición.
El escenario muestra que el problema no se limita a una sola especialidad. La falta de medicamentos puede afectar tratamientos oncológicos, inmunológicos, infecciosos y otras atenciones que dependen de una provisión continua.
¿Qué papel cumple CENARES?
CENARES es responsable de realizar adquisiciones y abastecimiento centralizado de recursos estratégicos para el sistema público de salud, principalmente en el ámbito del Minsa y el SIS. Durante 2026 ha continuado convocando procesos de compra y realizando modificaciones a su cuadro multianual de necesidades.
Sin embargo, no corresponde atribuir directamente el desabastecimiento de EsSalud a la ejecución presupuestal de CENARES, porque ambas instituciones tienen mecanismos de abastecimiento diferenciados.
Esto es relevante para entender el problema: mejorar la disponibilidad de medicamentos en el país requiere revisar toda la cadena —desde la programación y adquisición hasta la distribución y entrega al paciente—, pero también identificar qué institución es responsable de cada etapa.
La respuesta pasa por mejorar toda la cadena
El Minsa ha anunciado medidas para modernizar la gestión de medicamentos. En septiembre de 2026, Digemid informó la implementación de una nueva versión del SISMED, que permite consultar información sobre stocks, lotes próximos a vencer y demanda para mejorar la planificación y anticipar necesidades.
En EsSalud, la Defensoría continúa supervisando las medidas adoptadas frente al desabastecimiento y las quejas de pacientes.
El desafío, finalmente, no consiste únicamente en comprar más medicamentos. También implica calcular correctamente la demanda, adquirir a tiempo, distribuir según las necesidades reales y asegurar que el medicamento llegue al establecimiento y al paciente cuando corresponde.
Para quienes viven con VIH, cáncer u otras condiciones que requieren tratamientos continuos, esa diferencia puede ser determinante: un medicamento disponible en un almacén no garantiza por sí mismo que esté disponible para quien lo necesita.
Fuentes: Defensoría del Pueblo, EsSalud, Ministerio de Salud, Digemid y CENARES.



