Cuatro bebés fallecidos, denuncias de presunta negligencia médica, una adulta mayor trasladada en un motofurgón y antecedentes de ausencias injustificadas de médicos configuran un escenario crítico en el Hospital Regional José Alfredo Mendoza Olavarría (JAMO).
Tumbes – Perú.- Una serie de hechos graves registrados durante enero ha colocado al Hospital Regional II-2 José Alfredo Mendoza Olavarría (JAMO) de Tumbes en el centro de una profunda controversia pública. Cuatro bebés fallecidos, denuncias por presunta negligencia médica, el traslado indigno de una paciente adulta mayor y antecedentes documentados por la Contraloría General de la República configuran un escenario de crisis estructural en el principal nosocomio de la región.
Cuatro bebés fallecidos y denuncias de presunta negligencia
Al menos cuatro bebés —un par de gemelos y otros dos— fallecieron en menos de diez días, según denuncias públicas realizadas por familiares y difundidas en redes sociales y medios locales. El primer testimonio fue difundido el 26 de enero por INFO Noticias Tumbes, cuando Eduardo Zárate denunció la muerte de su bisnieto en el vientre de su madre, señalando demoras en la atención médica debido a la falta de ecógrafos operativos en el hospital.
De acuerdo con su versión, la familia esperó más de tres horas para acceder a una ecografía en un laboratorio externo, cuyo resultado confirmó que el bebé ya no presentaba latidos. Zárate también solicitó que se investigue la administración de un medicamento indicado por el ginecólogo de turno, que presuntamente habría provocado la muerte fetal. El denunciante exigió la identificación y destitución del médico responsable, así como el cese de la directora del hospital, dirigiéndose directamente al gobernador regional Segismundo Cruces Ordinola, cuya gestión presenta graves denuncias por corrupción de exfuncionarios detenidos por integrar una presunta banda organización criminal y colusión en el sector Transportes.
Comunicado del hospital y versiones contrapuestas
Ese mismo 26 de enero, el Hospital Regional JAMO emitió un comunicado oficial expresando su pesar por los fallecimientos y asegurando que los casos no ocurrieron en un solo día, sino en fechas distintas y por situaciones clínicas diferentes.
Según el pronunciamiento institucional, el 15 de enero ingresó una gestante referida desde el Centro de Salud de Corrales con diagnóstico de óbito fetal, condición que —según el hospital— fue confirmada durante la atención médica. En otro caso, se atendió a una gestante de 21 semanas de gestación con aborto gemelar en fase expulsiva. Asimismo, respecto a una paciente de 35 semanas de gestación, ingresada el sábado 24 de enero, el médico de turno diagnosticó óbito fetal y solicitó exámenes auxiliares para confirmar el diagnóstico.
El hospital informó además que solicitó informes a las jefaturas de las áreas involucradas y reafirmó su compromiso de realizar las investigaciones correspondientes “con seriedad, responsabilidad y respeto”.
Testimonio de madre contradice versión institucional
No obstante, esta versión se contrapone con el testimonio de una de las madres afectadas, Vania Chunga Silva, joven de 18 años, quien denunció públicamente —en una entrevista difundida en las redes sociales del periodista César Díaz, director periodístico del Diario Tumbes 21— que los cuatro bebés fallecieron durante la misma madrugada.
Vania relató que ingresó al hospital alrededor de las 4:00 a. m. en trabajo de parto, sin que el ginecólogo de turno se encontrara presente. Según su testimonio, no se verificaron oportunamente los latidos de su bebé, el personal se enfocó en la administración de medicamentos y los equipos de monitoreo no se encontraban en condiciones óptimas.
La joven aseguró que comenzó a presentar dolores intensos y sangrado progresivo, situación que habría sido minimizada inicialmente. Horas después, tras ser derivada a un centro externo para una ecografía, se le informó que su bebé no tenía latidos desde hacía aproximadamente dos horas. “Mi hijo no llegó muerto, mi hijo murió en el hospital”, sostuvo, responsabilizando al nosocomio por la falta de atención oportuna.

Indignación por traslado de adulta mayor en motofurgón
A esta situación se suma otro hecho que generó amplia indignación ciudadana. El 20 de enero, se denunció vía redes sociales que una paciente adulta mayor fue trasladada en la tolva de un motofurgón ante la falta de una ambulancia disponible en el Hospital JAMO. El caso fue difundido también a través de las redes sociales del periodista César Díaz.
Según la denuncia, la paciente debía ser trasladada para realizarse exámenes médicos fuera del hospital; sin embargo, al no contar con una unidad adecuada, fue movilizada en un vehículo de carga menor, exponiéndola a riesgos innecesarios y vulnerando su dignidad y condición de salud. Tras el traslado, la mujer retornó al hospital quejándose de fuertes dolores.
Al día siguiente, el 21 de enero, el Hospital JAMO emitió un comunicado en el que negó responsabilidad institucional en el traslado. Indicó que la paciente había recibido atención médica desde el 15 de enero, que fue dada de alta el 20 de enero tras alcanzar estabilidad clínica y que el traslado fue realizado por sus familiares con recursos propios. Asimismo, señaló que el hospital no asume traslados a domicilio y descartó que pacientes hospitalizados que requieran exámenes por imágenes sean evacuados en vehículos distintos a ambulancias.

Antecedentes críticos: informe de la Contraloría
La situación actual se agrava con antecedentes documentados por la Contraloría General de la República (CGR). En junio de 2025, el órgano de control detectó ausencias injustificadas de médicos y personal asistencial del Hospital Regional JAMO II-2, pese a que varios de ellos habían registrado su ingreso formal al establecimiento.
Según el Informe de Visita de Control N.º 010-2025-OCI/6010-SVC, durante inspecciones realizadas entre el 16 y el 22 de mayo de 2025, se constató que profesionales de áreas críticas como emergencias, hospitalización, laboratorio y cuidados intensivos no se encontraban en sus puestos, incluso durante turnos nocturnos. En uno de los casos más graves, una médico anestesióloga asignada a emergencias quirúrgicas no estaba presente pese a figurar en el cronograma oficial.
La Contraloría también identificó turnos médicos de hasta 24 horas continuas, pagos adelantados por guardias y deficiencias en la programación de turnos, vulnerando la normativa del Ministerio de Salud. Estas irregularidades, advirtió la CGR, ponen en alto riesgo la vida y la integridad de los pacientes, especialmente en situaciones de emergencia.
Hospital clave, crisis persistente
El Hospital Regional JAMO II-2 atiende al 100 % de la población asegurada por el Seguro Integral de Salud (SIS) en la región Tumbes y es el único establecimiento de alta complejidad en el departamento. Por ello, las denuncias recientes y los antecedentes de control encienden las alarmas sobre la capacidad del sistema de salud regional para garantizar una atención digna, oportuna y segura.
Las familias afectadas y diversos sectores de la ciudadanía exigen investigaciones exhaustivas, sanciones administrativas y penales, así como una intervención urgente del Gobierno Regional de Tumbes y del Ministerio de Salud. La crisis del hospital JAMO deja una pregunta abierta: ¿cuántos casos más deberán ocurrir para que se adopten medidas estructurales reales en defensa de la vida y la salud pública en Tumbes?

