Lima, Perú.- La Municipalidad de Miraflores volvió a negar la autorización para la realización de un evento emblemático de las personas gays, lesbianas, bisexuales, trans, intersexuales, queer (TLGBIQ+) que este año cumple 24 años de celebración ininterrumpida, decisión que ha generado críticas por parte de organizadores del evento. Se trata de la cuarta vez que, durante la gestión del alcalde Carlos Canales, del partido Renovación Popular, se impide la realización de esta actividad en espacios públicos del distrito.
Para Eduardo Juárez, vocero de la Red Peruana, esta reiterada negativa no es un hecho aislado, sino parte de una visión política conservadora que termina restringiendo libertades y derechos fundamentales.
“Lo que estamos viendo no es un tema administrativo, es una postura ideológica. Hay un conservadurismo muy marcado en la actual gestión municipal que se traduce en restricciones al ejercicio de derechos, especialmente cuando se trata de eventos vinculados a diversidad, memoria y participación ciudadana”, señaló Juárez en entrevista con Conexión Vida.
El evento, que se ha realizado durante más de dos décadas sin incidentes, tiene un carácter cultural y comunitario, y ha sido históricamente un espacio de encuentro abierto al público. Sin embargo, desde el inicio de la actual gestión municipal, la Red ha recibido reiteradas negativas para su autorización.
Juárez remarcó que la decisión municipal resulta contradictoria, ya que la propia comuna cuenta con la Ordenanza N.° 437/MM (2015), que prohíbe y sanciona toda forma de discriminación en el distrito de Miraflores, promoviendo la igualdad por motivos de raza, sexo, orientación sexual, identidad de género, religión, entre otros.
“Miraflores tiene una ordenanza clara contra la discriminación, pero en la práctica vemos cómo se bloquean eventos que promueven inclusión y derechos. Esa incoherencia es grave y preocupante”, añadió.
La ordenanza municipal establece sanciones que incluyen multas de hasta el 0.5 % de la UIT, clausura de establecimientos y la obligación de colocar avisos informativos contra la discriminación, además de permitir que estos actos sean denunciados ante la Subgerencia de Fiscalización.
Cabe señalar que en 2025 la Fiscalía de Prevención del Delito ya había advertido a la municipalidad sobre el riesgo de vulneración de derechos ante situaciones similares, exhortando a las autoridades a actuar conforme al marco legal vigente.
Para el vocero de la Red, el caso de Miraflores podría sentar un precedente negativo.
“Cuando una autoridad local, desde una posición conservadora, empieza a decidir qué expresiones ciudadanas pueden o no ocupar el espacio público, estamos ante un retroceso democrático. El espacio público es de todos, no solo de quienes piensan igual que la autoridad de turno”, enfatizó.
Las organizaciones anunciaron que continuarán evaluando acciones administrativas y legales, además de hacer un llamado a la Defensoría del Pueblo, al Ministerio Público y a la opinión pública para que se garantice el respeto a los derechos fundamentales y a la propia normativa municipal. Pese a las restricciones impuestas por la municipalidad, las bodas se realizarán sin escenario este sábado 14 de febrero, en el Parque del Amor, a partir de las 4:00 p. m.. En esta ceremonia simbólica, al menos 10 parejas contraerán nupcias en un acto público de compromiso y reivindicación de derechos, que contará con la presencia de figuras del ámbito político y social que apuestan abiertamente por el matrimonio igualitario, en respaldo a la igualdad ante la ley y al derecho de todas las personas a formar una familia sin discriminación.



