En un contexto marcado por retrasos, falta de claridad y crecientes cuestionamientos, la Coordinadora Nacional Multisectorial en Salud (CONAMUSA) ha relanzado el proceso para la contratación de un/a secretario/a técnico/a, un cargo clave para la gestión de los recursos del Fondo Mundial destinados a la lucha contra el VIH y la tuberculosis en el Perú.
La nueva convocatoria, correspondiente al Concurso de Selección 001-2026-UT-CONAMUSA, se publicó el 10 de abril de 2026. El cronograma establece el registro de postulantes hasta el 16 de abril, la presentación de expedientes entre el 18 y el 21 de abril, entrevistas los días 22 y 23 de abril, y la publicación de resultados finales el 24 de abril de 2026 .
Un proceso que arrastra retrasos desde 2025
Sin embargo, este nuevo intento no parte de cero. En mayo de 2025, la CONAMUSA inició una primera convocatoria para cubrir este mismo puesto. A pesar de haberse avanzado en el proceso, el cargo quedó vacante tras la renuncia del postulante seleccionado.
Posteriormente, se lanzó una segunda convocatoria. No obstante, más de tres meses después de iniciado ese proceso, nunca se comunicaron resultados oficiales claros, generando incertidumbre entre los actores involucrados. Incluso, el postulante que habría ocupado el segundo lugar nunca fue formalmente ratificado, lo que profundizó las dudas sobre la transparencia y la conducción del proceso.
Esta situación derivó en una medida excepcional: el propio Fondo Mundial tuvo que intervenir, promoviendo la contratación de una consultora externa para ordenar el proceso, que se extendió por casi un año ante la falta de definiciones institucionales.
Un cargo estratégico
La importancia de este puesto es indiscutible. La Secretaría Técnica de la CONAMUSA tiene la responsabilidad de coordinar, supervisar y asegurar la correcta implementación de los programas financiados por el Fondo Mundial, que en el caso del Perú superan los 32 millones de dólares destinados a la prevención y control del VIH, la tuberculosis y otras enfermedades .
El relanzamiento del concurso se da en medio de un clima de preocupación por la gobernanza de la CONAMUSA. Diversos actores han advertido que la falta de información oficial, el retraso en la toma de decisiones y el manejo poco transparente de procesos anteriores podrían afectar seriamente la credibilidad del mecanismo, especialmente tras cuestionamientos a la gestión anterior liderada por Carmen Navarro.
En ese sentido, organizaciones de la sociedad civil y comunidades afectadas por el VIH y la tuberculosis han enfatizado que este proceso debe marcar un punto de inflexión, asegurando reglas claras, evaluación objetiva y rendición de cuentas
Este escenario resulta especialmente delicado si se considera que la CONAMUSA es responsable de la supervisión de recursos internacionales estratégicos. El secretismo y los cuestionamientos a su actual liderazgo podrían incluso poner en riesgo el acceso del Perú a financiamiento vital del Fondo Mundial, en un momento en que la respuesta al VIH y la tuberculosis requiere estabilidad y eficiencia.
No se trata solo de cubrir una vacante. Se trata de restablecer la confianza, garantizar la transparencia y asegurar que la persona seleccionada tenga la capacidad técnica y la solvencia ética para liderar uno de los espacios más importantes en la respuesta al VIH y la tuberculosis en el país.



